
Ayer,limpiando en los altillos de mi dormitorio,encontré el viejo reloj de pared de mi padre. Este tiene una historia,la cúal había olvidado,o por lo menos lo he intentado. Pero al encontrarlo,volví a recordarla.
Es un reloj de pared antigüo,con la caja de madera,los números romanos,su péndulo y sus pesas.
A mi padre le gustaba muchísimo,como él decía:estaba enamorado de su reloj...
Desde bien pequeña,recuerdo como por lo menos una vez al mes,mi padre lo paraba,lo descolgaba,limpiaba la madera con un producto especial,y el péndulo y las pesas con un limpiametales. Después,lo volvía a colgar,le daba al péndulo y lo ponía en marcha. Siempre estaba reluciente,porque vuelvo a repetirlo,estaba enamorado de ese reloj.
El día que murió mi padre,mi madre y yo,al volver a casa del hospital,nos dimos cuenta que el reloj se había parado,y lo había hecho a las cuatro de la tarde,exactamente la hora en que él murió.
Mi madre no le dió mucha importancia,pero mi cabezita ya no paró de darle vueltas al asunto. Le dí al péndulo,se puso en marcha,pero duró pocas horas,volvió a pararse. Y así día tras día.
Se lo comenté a una conocida que entendía bastante de temas "raros",y me dijo que cuando alguien se muere,y un reloj se para en casa,no se debe volver a poner en marcha. La siguiente vez que se paró,lo dejé tal cual.
Unos meses después,estábamos mi madre y yo sentadas en el comedor,y el reloj empezó a dar las campanadas,esto sin que nadie lo hubiese puesto en marcha. Unos día más tarde tuvimos el accidente de coche,que ya conté en un post anterior.
Durante unos dos años,el reloj,siguió parado...
Al cabo de ese tiempo,nos mudamos,dejamos el piso,y nos vinimos a donde vivo actualmente.
Nos daba pena tirar o guardar el reloj,así que aunque estuviera parado,lo colgamos en el comedor(la verdad es que es muy bonito).
Dos años después,se vuelve a repetir la historia...
Mi madre y yo,sentadas en el comedor,y el reloj vuelve a dar las campanadas. Unos meses después,vuelve a ocurrir otra desgracia,que contaré en otro post.
Mi madre no cree en cosas paranormales,ni nada por ese estilo,pero yo ya no sabía que pensar.
Vuelven a pasar otros dos años,y el reloj sigue parado...
Un día(esta vez estaba yo sola en casa)oigo un golpe,voy al comedor,y veo el reloj en el suelo. Se había caído de la pared,estaba en marcha y sólo se había descascarillado por la parte de abajo.
Cuando llegó mi madre no se lo podía creer.
Lo cogí,le desmonté el péndulo y las pesas,lo envolví en una sábana y lo guardé en el altillo,donde como os he dicho antes aún sigue.
Un mes después de esto,tuve un problema de salud,muy grave,y lo pasé muy pero que muy mal.
Os juro que esta historia es real,y sino,ahí está mi madre para dar fé de ello.
¿Casualidad? ¿Coincidéncia?... No lo sé,lo único que sé es que el reloj sigue guardado en el mismo lugar,y seguirá ahí para siempre.
No quiero que sea lo que sea,o quien sea,me avise nunca más,de que va a ocurrir algo malo.